QUIENES SOMOS

PIADOSA Y CARMELITANA HERMANDAD Y COFRADIA DE NAZARENOS DE
NUESTRO PADRE JESÚS DEL CONSUELO Y MARÍA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR

EL BLOG, TU HERMANDAD EN LA RED

CIRINEO DE SANLUCAR se convierte en el boletin virtual de nuestra hermandad. Entrando en CIRINEO DE SANLUCAR, podremos estar informados de todo cuanto acontezca en torno a nuestra Hermandad. Actividades de culto, Convivencias, Actos paraliturgicos, etc... seran argumentos para engordar nuestras lineas ciberneticas.
De igual forma, a través de este medio, la hermandad pondrá a disposición de hermanos y devotos de todas sus publicaciones y documentos de interes de menera online, son objeto de ello las publicaciones de cartel y boletin CIRINEO, nuestras REGLAS o ESTATUTOS, etc.
Tambien en este, abrimos nuestra oficina virtual, oficina esta, que nos ofrecerá la posibilidad de gestionar nuevas altas, hacer sugerencias y peticiones, etc. a traves de la red.
Esperamos que este medio se convierta en un nuevo amigo para hermanos y devotos, llevando a sus hogares la realidad de su hermandad.

HISTORIA

El 2 de mayo de 1927, Antonio Moreno Castro, cura propio de este templo, que era un sacerdote muy cofrade y una persona de grata memoria, organizó la fundación de la Hermandad reuniendo en esta iglesia a un animoso grupo de feligreses que secundaron con alegría la predisposición del sacerdote para crear una cofradía alrededor de tan venerada imagen que sería su Titular, teniendo como su Madre Amantísima a una dolorosa con las manos entrelazadas que estaba enfrente de la capilla del Señor, levantando acta fundacional en esa fecha.
Se reunieron los hermanos fundadores en varias ocasiones para confeccionar los estatutos y las reglas por las que se había de regir la nueva cofradía y los presentaron, junto con las actas fundacionales, en tiempo y forma en el Arzobispado de Sevilla que era la Archidiócesis a la que pertenecía Sanlúcar por aquellas fechas. Estos documentos fueron aprobados el 18 de diciembre del citado año, quedando constituida y canónicamente erigida en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen la PIADOSA HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS DEL CONSUELO Y MARÍA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR a partir de esa fecha.
La primera Junta de Gobierno estuvo formada por José García Pérez como Mayordomo, José Álvarez Calvo y Adolfo Reche Delgado como primero y segundo Hermanos Mayores; Luís Romero Muñoz como Secretario y José Vázquez Roldán, Manuel Cedillo Pérez, Salvador Palacios Merino y Antonio Torné Bueno como Vocales, siendo su Director Espiritual el primer y principal valedor de la cofradía: el presbítero Antonio Moreno Castro.
Los cultos en honor de sus Sagrados Titulares consistían en un triduo en tiempo de Cuaresma. Se armonizaban y solemnizaban estos cultos con unas coplas que escribió para esta Hermandad el sacerdote de las Escuelas Pías Andrés Moreno Gilabert y a las que puso música el inolvidable músico sanluqueño Antonio Espinar Jiménez, escribiendo unas hermosas coplas para orquesta y coro tituladas “Coplas a Nuestro Padre Jesús del Consuelo” y que se estrenaron en la cuaresma de 1928 preparatoria para la primera salida procesional de nuestro Sagrado Titular.
La primera camarera del Cristo fue Purificación Vila Linares, viuda de López Spínola. Su primera donación se empleó en restaurar la cruz octogonal que se adquirió para la salida del Señor, pintando el árbol en imitación a carey y dorando con oro fino las conteras y el regatón del santo madero. El coste de dicha restauración ascendió a 150 pesetas de la época.
Esta primera Junta Directiva puso a Jesús del Consuelo en la calle por primera vez el Domingo de Ramos de 1928. En su primera salida procesional y durante muchos años Jesús del Consuelo desfiló solo en su paso y sin que su Santísima Madre le acompañara. Hasta 1930 presidió su cofradía el sacerdote ya mencionado, que no cabía en sí de gozo al ver cumplido su deseo.
Aunque las primitivas reglas disponían que el día de la Estación de Penitencia sería el Domingo de Ramos, en 1931 se acordó cambiarla al Martes Santo por haber fallecido el día de salida su Director Espiritual. La cofradía hizo su desfile procesional de luto riguroso, con infinita pesadumbre y profunda tristeza por la dolorosa pérdida de su fundador. El posterior capellán de esta iglesia sede, Rafael Cano Márquez, propuso a la Hermandad en el año 1934, que trasladara su salida al Martes Santo para que los desfiles procesionales de la Semana Santa sanluqueña se efectuaran desde ese día y hasta el Viernes Santo ininterrumpidamente, propuesta que nuestra corporación aceptó de buen grado no volviendo a cambiar de fecha.
El año 1936, nos unimos a la hermandad de los Dolores para poder cumplir la cofradía con su culto externo, sufriendo el Señor la agresión de los bárbaros de la época en la Cuesta de Belén en forma de pedradas que alcanzaron a la efigie. Afortunadamente, quiso el Padre Eterno que la bendita imagen de Jesús no resultase dañada.
A pesar de la terrible hambruna que se padeció en 1940 después de la guerra civil, nuestros hermanos fundadores volvieron a constituirse en una nueva Junta y nuestra corporación volvió a reanudar sus desfiles procesionales el año 1941.
Esta misma Junta desplazó una comisión a Sevilla el año 1944 para negociar con la Hermandad de la Esperanza de Triana de la capital hispalense la adquisición de un Cirineo que había procesionado con el Cristo de las Tres Caídas de esa cofradía llevando a cabo la operación por un importe de 2.500 pesetas; imagen secundaria que procesionó hasta 1996.
En 1947 la dulcísima imagen de la Dolorosa procesionó por primera vez.
Durante estos primeros años acompañaba al Cristo una banda de cornetas y tambores dirigida por Julián Cerdán, que cobraba 100 pesetas por el recorrido y que procesionó tras el paso de palio cuando salió por primera vez su Santísima Madre, marchando desde entonces el Señor de forma mayestática, en silencio, sin música, o acompañado, todo lo más, por un solo tambor de la propia banda que acompasaba las pisadas costaleras, dando a la Hermandad un austero sello de sobriedad, seriedad y elegancia, causando un enorme respeto ante su Divina presencia, sobrecogiendo los amorosos corazones de sus hijos.
El día 12 de Enero de 1951 la Hermandad sufrió un muy duro golpe que a punto estuvo de suspender la Estación de Penitencia de ese año: el techo del almacén donde su guardaban los pasos y buena parte de los enseres procesionales de la cofradía se había derrumbado sobre ellos, destrozándolos y dejándole prácticamente sin nada. Sin embargo, la Junta Directiva, haciendo frente a la durísima adversidad, recabó la ayuda de otras Hermandades sanluqueñas que la auxiliaron en todo e hicieron posible el milagro de la salida procesional de ese infortunado año, con el Cristo en solitario al que colocaron en un pequeño paso que le facilitaron y que hubo que adaptarle y, obviamente, sin Cirineo y sin Virgen.
Cuando se recogió la cofradía, la Junta se reunió en Cabildo extraordinario y ese mismo Mayordomo, que era artesano carpintero, tallista y ebanista de profesión, animó a la Directiva a seguir adelante comprometiéndose particular y ampliamente con la cofradía, comprando de su propio peculio y donando a la Hermandad las maderas necesarias para la confección de las mesas de los nuevos pasos que él mismo realizó, diseñó y talló, alternando su talla con su trabajo diario en su taller de la calle de la Bolsa entre 1951 y 1953, los espléndidos y magníficos respiraderos en madera de caoba lustrada y la austera canastilla del paso del Señor, que se estrenaron el Martes Santo de 1953, legando una gran obra al patrimonio de la cofradía.
En 1952 volvió a salir el Señor sin Cirineo aunque ya acompañado por su Madre, sin palio, en otro paso que le cedió la Hermandad de San Antonio. Sobre su mesa se colocó una pequeña candelería.
En 1954 se estrenaron las cartelas y los apliques de alpaca de los respiraderos, que fueron cincelados en los talleres de orfebrería de Eduardo Seco de Sevilla y el tallado de la canastilla, y en 1955 se estrenó la orfebrería de la canastilla realizada también por el mismo orfebre, completándose así todo el conjunto del paso de misterio. Estos magníficos respiraderos y canastilla han procesionado hasta el año 2004.
Sabido es que esta Hermandad anduvo siempre escasa de recursos económicos porque también su nómina de hermanos era escasa, teniendo que salir muchos años con enseres prestados que cedieron gentilmente las cofradías de la ciudad y muy especialmente nuestra hermandad hermana de las Angustias que la auxilió siempre. De todos modos conviene destacar que ningún año dejó la Junta de Gobierno primitiva de cumplir con el culto externo haciendo su Estación de Penitencia como buenamente pudo. La hermandad alcanzó su punto más bajo el Martes Santo de 1959 en que sólo se recaudó dinero para pagar a los costaleros saliendo de forma muy humilde y sin música.
Este ejemplar Mayordomo tuvo también que asumir la enorme responsabilidad de restaurar con éxito una de las piernas de nuestro Sagrado Titular que se hallaba muy deteriorada por el ataque de insectos xilófagos. Hay que decir, en honor a la verdad, que dejó en nuestra cofradía una magnífica huella de su trabajo. Señalar también que este hombre, agradecido a nuestra hermandad hermana, también confeccionó un paso para la Virgen de las Angustias.
En una etapa más contemporánea, con Manuel Díaz Prieto comienza una nueva época para la cofradía, llegan nuevos aires a la Hermandad, pues se encarga de la renovación y revitalización de la misma. El día 20 de mayo de 1959, en una asamblea que congregó en la parroquia del Carmen a un nutrido grupo de hermanos movidos por la gran pobreza con que desfiló la cofradía ese Martes Santo, obtuvo el apoyo solidario y total de todos los reunidos y en un Cabildo celebrado a continuación se relevó a la Junta actuante.
Consiguió aglutinar a su alrededor a un buen grupo de cofrades que colaboró eficazmente con él -mantuvo unas excelentes relaciones con el anterior Mayordomo y con sus anteriores directivos-, y emprendió decididamente y con fuerza la enorme tarea de renovar profundamente la cofradía. Al aumentar considerablemente el número de hermanos, se vio obligado a sustituir las primitivas túnicas de cola por otras de nuevo formato, eliminando tal aditamento de las mismas desde el año 1960. Convenció a varios comerciantes e industriales para su cooperación, incorporando a su Junta de Gobierno a alguno de ellos, y comenzó de inmediato y sin desmayo a desarrollar la ingente labor a la que se había comprometido. Durante su mandato se llamó a esta cofradía la Hermandad del Comercio.
Lo primero que hizo para intentar lograr un mayor acercamiento del pueblo a la cofradía fue renovar sus cultos internos y cambió algunos años el tradicional culto cuaresmal de esta corporación nazarena. Verbigracia, en 1960 se celebró un quinario los días 29, 30, 31 de marzo y 1 y 2 de abril, con Misa de Comunión General el día 3.
Realizando un intenso trabajo, junto a un numeroso grupo de colaboradores renovó completamente la hermandad, sustituyendo los enseres obsoletos por otros nuevos, renovando la peana del Cristo que estaba muy deteriorada por otra nueva de mayor grosor, que es la que lleva actualmente, para una mejor sustentación de Nuestro Señor en su Estación de Penitencia, y colocó sobre el paso de misterio los portahachones que tallara Joaquín Silva Mira, conocido como Quirós, con hachones de cera roja que con el decurso de los años fueron como la seña de identidad de nuestro paso de misterio desde 1960 hasta el 2004.
Los cultos se celebraron conjuntamente con la Hermandad de las Angustias, porque así lo había pedido nuestro capellán, hasta 1990.
Una de las novedades más llamativas durante su mandato fue el vestir a Nuestro Padre Jesús del Consuelo con túnica blanca en 1967 y 1968 con túnica de raso lisa y posteriormente con otra de terciopelo blanco.
Hay que destacar también que fue el primer directivo en procesionar por las calles de la feligresía, acercándola hasta el Mazacote, por donde pasó hasta 1978.
También le concernió cambiar las reglas de la Hermandad conforme a la nueva legislación eclesiástica posconciliar, teniendo que modificar la nomenclatura de los cargos y sus funciones, dejando de ser una asociación religiosa encuadrada en las asociaciones privadas al uso para ser denominada como actualmente corresponde, cambiando incluso la forma de procesionar.
Durante todo el tiempo en que Manuel Díaz Prieto se ocupó de la Hermandad ésta cambió radicalmente su aspecto y su fisonomía -especialmente en el palio, dotando de un mayor realce a nuestra Santísima Madre-, dándole una nueva y mayor dimensión, colocándola a la altura del resto de las hermandades de penitencia de la localidad y viviendo ésta agrupación religiosa una etapa de gran esplendor.
En 1994 los directivos de ese año iniciaron la intención de devolver su origen carmelitano a nuestro Sagrado Titular cambiando su escudo, dándole un formato circular para incluir en el mismo el Monte Carmelo, signo fehaciente de la Orden Carmelita Descalza.
Las Juntas posteriores continuaron en su labor de mejorar la cofradía en todas sus formas, cambiando enseres y útiles, renovando el paso de palio de Nuestra Señora y, más recientemente, el de misterio.
La Junta actuante, en Cabildo extraordinario de fecha 13 de junio de 2008 decidió solicitar a la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías por el procedimiento ordinario, la inclusión en su título de la nominación CARMELITANA por la vinculación con dicha orden del Cristo Titular de esta Hermandad desde su inicio. El 21 de noviembre de 2010 le entregó personalmente la Carta de Dignidad Carmelitana el padre Provincial de la OCD del Santo Ángel de la capital hispalense.






EFEMÉRIDES

BODAS DE PLATA: Cuando se cumplieron los 25 años fundacionales de la Hermandad –1952- ésta se hallaba inmersa en la reconstrucción y reposición de aquellos enseres procesionales imprescindibles que se perdieron con el desplome del techo del almacén y no se pudo dedicar ni una peseta para cualquier tipo de acto extraordinario. Tan solo apuntar y por la desgracia ocurrida, que en 1953 –a los 25 años de la salida procesional- se estrenaron los respiraderos y la canastilla del paso del Señor.

BODAS DE ORO: En su cincuentenario –1977- se organizaron una serie de actos en el que participaron un gran número de hermanos y de colaboradores, destacando los siguientes:

Cultos los días 25, 26 y 27 de marzo en los que se volvieron a cantar las coplas de la Hermandad, actuando un coro formado por Manuel Mateo, Antonio Sánchez, Manuel Jiménez, Antonio Barba, Manuel Barba y Andrés Gálvez, acompañados de una orquesta de cámara en la que intervinieron Antonio Tallafigo (violín), José Hernández (violín), Manuel Romero (violonchello), José Manuel Fernández (clarinete) y otros tres componentes que vinieron de San Fernando y cuyos nombres no recordamos, acompañados al armonium por el entonces estudiante de música Salvador Daza Palacios, con tan sólo 15 años de edad. Dirigió a estos músicos el primer Secretario de esta cofradía Luis Romero Muñoz.

Se editaron dípticos de recordatorio con las imágenes de Cristo y María.

Se hizo entrega a los hermanos fundadores de la Hermandad, José García Pérez, Francisco Morante Mosquera y Adolfo Reche Delgado de un cuadro con la imagen de nuestros titulares en agradecimiento a tantos años de esfuerzo y trabajo en pro de la misma.

Las flores de los pasos fueron donadas y puestas por José Márquez, el jardinero de la Almona.

Acompañaron a la cofradía en su salida tres bandas: En la cruz de guía, abriendo marcha, una que se iniciaba en El Palmar; acompañando a Jesús del Consuelo, la banda de Cornetas y Tambores de Manuel Sánchez Mejías y tras María del Mayor Dolor, la Banda Municipal de música de Sanlúcar.


BODAS DE DIAMANTE: En su 75 aniversario –2002- la Junta organizó los siguientes actos: Triduo en Acción de Gracias los días 9, 10, y 11 de octubre; el 2 de marzo de 2003 y como finalización de dichos actos tuvo luegar una exaltación literaria en el Auditorio de la Merced con imposición de medallas de oro de la Hermandad a Manuel Díaz Prieto como fundador del Concurso de Belenes, y de la Hermandad a su Director Espiritual, Esteban Chacón Chacón; dicho acto estuvo amenizado por la Banda de música “Nuestra Señora de Palomares” de Trebujena, que estrenó la marcha VIRGEN DEL MAYOR DOLOR, compuesta por Francisco José Fernández Otero.
DIGNIDAD CARMELITANA Y AMOR DE MADRE RENOVADO: Coincidiendo con la vuelta al culto de María Santísima del Mayor Dolor, tras su ansiada y necesaria restauración, la Orden de los Carmelitas Descalzos, nos hizo entrega de la Carta o Dignidad de Hermandad Carmelitana.


Fue durante la Santa Misa del pasado 21 de Noviembre, cuando el Rvdo. P. Fray Francisco Javier Jaen Toscano, Provincial de la O.C.D. del Santo Angel, en un muy emotivo momento por los alli presentes, hizo entrega de dicha carta a nuestro Hermano Mayor, Rafael Hidalgo Isla, adquiriendo asi como responsable de la Hermandad, el compromiso con la orden.


Estuvimos acompañados en ese día tan especial por numerosos hermanos y devotos, asi, como por varios Hermanos Mayores de distintas hermandades de la ciudad.


Supone esto, la culminación de un largo proceso, permiso de cabildo de hermanos de manera extraordinario, permiso de la autoridad eclesiástica, y finalmente la aceptación de la orden.





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