QUIENES SOMOS

PIADOSA Y CARMELITANA HERMANDAD Y COFRADIA DE NAZARENOS DE
NUESTRO PADRE JESÚS DEL CONSUELO Y MARÍA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR

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CIRINEO DE SANLUCAR se convierte en el boletin virtual de nuestra hermandad. Entrando en CIRINEO DE SANLUCAR, podremos estar informados de todo cuanto acontezca en torno a nuestra Hermandad. Actividades de culto, Convivencias, Actos paraliturgicos, etc... seran argumentos para engordar nuestras lineas ciberneticas.
De igual forma, a través de este medio, la hermandad pondrá a disposición de hermanos y devotos de todas sus publicaciones y documentos de interes de menera online, son objeto de ello las publicaciones de cartel y boletin CIRINEO, nuestras REGLAS o ESTATUTOS, etc.
Tambien en este, abrimos nuestra oficina virtual, oficina esta, que nos ofrecerá la posibilidad de gestionar nuevas altas, hacer sugerencias y peticiones, etc. a traves de la red.
Esperamos que este medio se convierta en un nuevo amigo para hermanos y devotos, llevando a sus hogares la realidad de su hermandad.

IMAGINERIA

JESÚS DEL CONSUELO

De nuevo, D. Antonio José Cantos Lobato nos ofrece esta información.



El capitán Miguel Gutiérrez de Herrera, junto a su hijo Francisco, clérigo de órdenes menores, admirado de la belleza del templo carmelitano decidieron alquilar una capilla en el mismo para colocar en ella una imagen de su devoción y abrir cripta funeraria a sus pies para que fuera enterrado en ella junto con su familia, para lo que suscribieron un documento de solicitud ante el prelado presidente de la Orden, fray Tomás de la Madre de Dios, manifestándole que él correría con los gastos de su construcción y patronato.
Apenas tuvieron la autorización procedieron a la ejecución de la capilla, decidieron que sería un nazareno en el momento de portar la cruz el que presidiría la misma y encargaron su factura al escultor flamenco avecindado en Sanlúcar, Peter Rhylingh, muy vinculado a la Orden de los Carmelitas Descalzos, que esculpió esta magnífica, impresionante y singular imagen de Nuestro Señor Jesucristo que ha gozado de un profundo fervor popular desde su inicio.
La sagrada imagen de NUESTRO PADRE JESÚS DEL CONSUELO, el nazareno del Carmen, no tiene parangón. Es una extraordinaria, bellísima y espléndida obra de arte. El imaginero flamenco realizó una talla portentosa. Esculpida para ser imagen de retablo, es de talla completa, sin articulaciones. La contemplación del Cristo mueve los corazones de los menos creyentes. Su cabeza, completamente girada hacia su derecha, en un escorzo casi imposible, como no queriendo perdernos de vista. El rostro, cansado y ensangrentado, contiene un inmenso dolor. Los ojos, hundidos por el esfuerzo, mantienen intacta una mirada penetrante, serena y dulce a la vez, de tal manera que, aunque mira al frente, al infinito, para poder mirar a todos sus hijos, parece acompañarnos hasta que desaparecemos de su presencia. Su nariz afilada y su boca entreabierta, que parece coger aire por el cansancio, lo que transmite es amor y consuelo. Las manos, perfectamente talladas dejando entrever a través de las venas el esfuerzo que realiza, acarician más que abrazan el madero del martirio. El cuerpo doblado por la cintura, a punto de caer por el peso de la cruz, con la pierna izquierda muy tensionada, aguantando el sobrehumano peso de la misma, iniciando un paso casi imposible y la derecha en sostén, con el talón del pie levantado, intentando acompasar el dificultoso caminar de Nuestro Señor. Es esta una efigie de una tremenda fuerza expresionista.
Tenemos constancia que en 1700 ya se había bendecido la nueva capilla a la que se dotó con lámpara de aceite y la imagen del nazareno comenzó a recibir culto, porque así lo asevera el profesor de música e investigador sanluqueño Salvador Daza Palacios en un espléndido trabajo publicado el año 2000, en el que detalla los pormenores de los datos hallados en las escrituras públicas que existen en el Archivo Histórico Nacional de Madrid. Por lo tanto es más que evidente que el nazareno carmelitano se esculpió en los últimos años del siglo XVII.
Juan Pedro Velázquez–Gaztelu y Peña, refiriéndose a este templo del Carmen en sus escritos de 1758, dice que aparecían sus capillas “muy bien decoradas con imágenes perfectísimas” y que de entre ellas, sobresalía especialmente “la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la primera capilla junto al púlpito”.
Se entiende que la advocación que recibe el Santo Cristo pudo venirle dada por el fervor popular, aunque sin perder su nombre original, como lo demuestra la bula escrita en la tabla que estaba colocada al lado del altar del primitivo camarín de la capilla del Señor y ahora en su nuevo emplazamiento, otorgada por el Cardenal Francisco de Solís el siglo XVIII concediendo cien días de indulgencia a los que rezasen a nuestro Sagrado Titular.
Ante esta singular imagen han orado con íntimo fervor muchas generaciones de sanluqueños atraídos por la luz, por la profundidad de su mirada que invita a la reflexión y a la meditación y que, al igual que los frailes carmelitanos, hablaban con Él sabedores de que las plegarias que le dirigían llegarían directamente hasta el Sumo Hacedor, percibiendo en lo más profundo de sus almas doloridas las palabras de amor y de bondad que Jesús les enviaba, que continúan llegando hasta los corazones de los más jóvenes y que llegarán, sin duda, hasta las generaciones futuras a través de los tiempos.

Debido al mérito indiscutible de la Sagrada Imagen, el 21 de abril de 1994 la Junta de Andalucía desplazó hasta nuestra ciudad al Consejero y Viceconsejero de Cultura y Medio Ambiente del Gobierno andaluz para apreciar in situ a nuestro venerado Titular que estaba colocado al pie del Altar Mayor, apreciando su talla y procediéndose a su restauración a partir del 10 de agosto de ese mismo año por los restauradores Enrique Ortega y Rosa Cabello, que realizaron un espléndido trabajo. El jueves 6 de abril de 1995 tuvo lugar la presentación del Señor ya restaurado a los innumerables fieles que acudieron a la Parroquia del Carmen, causando en ellos una excelente impresión, con la asistencia del Delegado Provincial de la Junta de Andalucía y las primeras autoridades locales y religiosas, pronunciando una conferencia el profesor-restaurador Enrique Ortega Ortega en la que hizo un desglose pormenorizado de la actuación habida sobre nuestro Sagrado Titular.
Ese mismo día la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía comunica a nuestra Hermandad que el Santo Cristo está registrado en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de nuestra Comunidad Autónoma.



MARIA SANTISIMA DEL MAYOR DOLOR

La dulcísima Señora Titular de la cofradía MARIA SANTÍSIMA DEL MAYOR DOLOR, la Sagrada Madre de Dios -era antaño una escultura de dolorosa que tenía las manos entrelazadas y a la que se le confeccionaron unas nuevas para adaptarlas al tipo de dolorosas pasionistas o penitenciales andaluzas- es una bellísima imagen de María con la cabeza levemente ladeada a la izquierda e inclinada hacia delante con la mirada baja, perdida, expresándose con ello el tremendo dolor que la aflige y que le traspasa el corazón por el castigo cruel que recibe su Hijo inocente.
No existe constancia del autor de esta imagen mariana y aunque al principio se le situaba en la escuela italiana, se estima con bastante fundamento -así lo ha expresado el profesor Enrique Ortega- que pertenece a la escuela del barroco granadino, situándola en la mitad del siglo XVII. Hemos podido comprobar que tiene características muy similares y un asombroso parecido con La Magdalena penitente de Pedro de Mena que se expone en el Museo del Prado, por lo que podría ser de este escultor o de su círculo. Abundando en ello cabe suponer que ya la traerían a este templo los padres carmelitas cuando se asentaron en el nuevo convento. Salvador Daza Palacios en un espléndido trabajo de investigación indica que esta fervorosa efigie de María recibía el nombre de María Santísima de los Santos.
Observando detenidamente sus rasgos podemos comprobar que no corresponden al tipo de dolorosas de la escuela barroca sevillana y que sus facciones se asemejan a las de una persona mayor, más cercana a la edad que tendría María de Nazaret, la Madre de Jesús.
El imaginero que la esculpió consiguió plasmar un riguroso rictus de dolor y de tristeza muy acentuado en su semblante, con el rostro afilado por el sufrimiento y la pena, con la boca entreabierta en un acusado sollozo, con las mejillas bañadas en lágrimas, con un llanto callado, contenido, profundo, dotándola de esta manera con la expresión máxima del dolor materno.






Tampoco se tiene constancia escrita del imaginero que cambió los brazos y el candelero de la dolorosa -sustituyendo a los primitivos- y que tallara las preciosas manos que posee, aunque la memoria de sus antiguos hermanos coincide en asignarlos al escultor Antonio Perea Sánchez en 1942.
Esta llorosa y doliente imagen de María Santísima motiva y causa un hondo pesar en los corazones de sus cristianos hijos sanluqueños que no soportan el verla sufrir, que mueve a la oración a los muchos fieles que la veneran y que la siguen en olor de multitud el día de su salida procesional, tratando de aliviarle su dolor con el amor que le proporcionan con su compañía a lo largo de todo su recorrido penitencial.
Recibe culto en un camarín con forma de hornacina forrado en damasco rojo sobre el altar de la capilla más próxima a la derecha del crucero de la parroquia del Carmen, enfrente de la primitiva del Cristo.


SECUNDARIA:

53 AÑOS JUNTO A JESUS DEL CONSUELO

El antiguo Cirineo, que procesionaba junto a Jesus del Consuelo hasta la Semana Santa de 1996, lo hizo antes junto al Stmo. Cristo de las Tres Caidas.
La autoría del antiguo cirineo es atribuida a MARCOS CABRERA, que fue el mismo imaginero que esculpió el STMO. CRISTO DE LAS TRES CAIDAS, según fuentes de la propia Hermandad Sevillana.
Como el Nazareno caído se cree que fue tallado en el primer tercio del siglo XVII (web Hermandad trianera), debemos entender que esta imagen secundaria es de la misma época.


Observamos aqui una instantanea del Stm. Cristo de las Tres Caidas con el Cirineo que vendieron en 1944 a nuestra querida hermandad para que hasta 1996 procesionara junto a Jesús del Consuelo.


Lo vemos ahora junto a Jesús del Consuelo en el año de 1959.

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